Uno de los cambios más importantes estará en las elecciones primarias. Una misma candidatura a gobernador podrá presentarse hasta con tres fórmulas diferentes de precandidatos a vicegobernador.
Cada fórmula competirá de manera independiente y sus votos no se acumularán. De esta manera, los ciudadanos podrán intervenir directamente en la definición de quién acompañará al candidato a gobernador en las elecciones generales.
La reforma también establece umbrales para avanzar en el proceso electoral.
Para superar las PASO, las agrupaciones políticas deberán alcanzar el 1% del padrón correspondiente.
En las elecciones generales, en tanto, se fija un piso del 4% para acceder a la distribución proporcional de bancas.
Otro de los cambios que tendrá impacto directo en el momento de votar es la cantidad de boletas.
En las PASO se mantendrán cinco boletas únicas, una por cada categoría.
En las elecciones generales, en cambio, habrá tres boletas:
Una boleta provincial, que reunirá gobernador y vicegobernador y diputados provinciales.
Una boleta departamental, para elegir senador.
Una boleta municipal, para intendente y concejales.
Además, en las boletas provincial y local se podrá elegir la lista completa o votar de manera separada cada categoría.
La nueva normativa también amplía las posibilidades para las agrupaciones políticas.
Será posible presentar listas de candidatos a diputados provinciales sin llevar una candidatura a gobernador.
Lo mismo ocurrirá en las elecciones municipales: podrán presentarse listas de concejales sin una candidatura a intendente.
Así, una fuerza política podrá competir por cargos legislativos sin estar obligada a presentar candidatos para los cargos ejecutivos.

