Una vez más las chicas del taller de pelucas de Abrazos para Sanar, dictaron un taller de confección de cortinas de pelo y esta vez visitaron la Casita Mamá Antula en San Bernardo.
Desde ya agradecemos a los jóvenes que con tanto amor y empeño dedicaron su tiempo a tejer cabellos para cualquier paciente oncológico que lo necesite.
«El amor desinteresado es la fuerza silenciosa que sana el tejido social, cuando elegimos el bienestar común por encima del beneficio propio»

