Desde el Consejo de Niñas y Niños de San Justo soñamos con un rincón hecho por y para ellos.
Un espacio donde los peluches no solo acompañan, sino que cuidan, escuchan y abrazan
Cada peluche con su nombre, su historia y un lugar para compartir. Un lugar para imaginar, calmar, jugar y estar.
Porque cuando una ciudad escucha a sus chicas y chicos, nacen lugares mágicos como este. ¿Te sumás a donar un peluche con historia para el Consejo?
Estás peluchotecas ya tienen destino, en el próximo video les mostramos y contamos, dónde van a ser entregado


